sábado, 17 de abril de 2010

2) El otro




"El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor" (Rubén Darío).






Por Jorge Luis Borges


El hecho ocurrió el mes de febrero de 1969, al norte de Boston, en Cambridge. No lo escribí inmediatamente porque mi primer propósito fue olvidarlo, para no perder la razón. Ahora, en 1972, pienso que si lo escribo, los otros lo leerán como un cuento y, con los años, lo será tal vez para mí. Sé que fue casi atroz mientras duró y más aún durante las desveladas noches que lo siguieron. Ello no significa que su relato pueda conmover a un tercero.Serían las diez de la mañana. Yo estaba recostado en un banco, frente al río Charles. A unos quinientos metros a mi derecha había un alto edificio, cuyo nombre no supe nunca. El agua gris acarreaba largos trozos de hielo. Inevitablemente, el río hizo que yo pensara en el tiempo. La milenaria imagen de Heráclito. Yo había dormido bien, mi clase de la tarde anterior había logrado, creo, interesar a los alumnos. No había un alma a la vista.Sentí de golpe la impresión (que según los psicólogos corresponde a los estados de fatiga) de haber vivido ya aquel momento. En la otra punta de mi banco alguien se había sentado. Yo hubiera preferido estar solo, pero no quise levantarme en seguida, para no mostrarme incivil. El otro se había puesto a silbar. Fue entonces cuando ocurrió la primera de las muchas zozobras de esa mañana. Lo que silbaba, lo que trataba de silbar (nunca he sido muy entonado), era el estilo criollo de La tapera de Elías Regules. El estilo me retrajo a un patio, que ha desaparecido, y la memoria de Alvaro Melián Lafinur, que hace tantos años ha muerto. Luego vinieron las palabras. Eran las de la décima del principio.
La voz no era la de Álvaro, pero quería parecerse a la de Alvaro. La reconocí con horror.Me le acerqué y le dije:-Señor, ¿usted es oriental o argentino?-Argentino, pero desde el catorce vivo en Ginebra -fue la contestación.Hubo un silencio largo. Le pregunté:-¿En el número diecisiete de Malagnou, frente a la iglesia rusa?Me contestó que si.-En tal caso -le dije resueltamente- usted se llama Jorge Luis Borges. Yo también soy Jorge Luis Borges. Estamos en 1969, en la ciudad de Cambridge.-No -me respondió con mi propia voz un poco lejana.Al cabo de un tiempo insistió:-Yo estoy aquí en Ginebra, en un banco, a unos pasos del Ródano. Lo raro es que nos parecemos, pero usted es mucho mayor, con la cabeza gris.Yo le contesté:-Puedo probarte que no miento. Voy a decirte cosas que no puede saber un desconocido. En casa hay un mate de plata con un pie de serpientes, que trajo de Perú nuestro bisabuelo. También hay una palangana de plata, que pendía del arzón. En el armario de tu cuarto hay dos filas de libros. Los tres de volúmenes de Las mil y una noches de Lane, con grabados en acero y notas en cuerpo menor entre capítulo, el diccionario latino de Quicherat, la Germania de Tácito en latín y en la versión de Gordon, un Don Quijote de la casa Garnier, las Tablas de Sangre de Rivera Indarte, con la dedicatoria del autor, el Sartor Resartus de Carlyle, una biografía de Amiel y, escondido detrás de los demás, un libro en rústica sobre las costumbres sexuales de los pueblos balkánicos. No he olvidado tampoco un atardecer en un primer piso en la plaza Dubourg.-Dufour -corrigió.-Esta bien. Dufour. ¿Te basta con todo eso?-No -respondió-. Esas pruebas no prueban nada. Si yo lo estoy soñando, es natural que sepa lo que yo sé. Su catálogo prolijo es del todo vano.La objeción era justa. Le contesté:-Si esta mañana y este encuentro son sueños, cada uno de los dos tiene que pensar que el soñador es él.
Tal vez dejemos de soñar, tal vez no. Nuestra evidente obligación, mientras tanto, es aceptar el sueño, como hemos aceptado el universo y haber sido engendrados y mirar con los ojos y respirar.-¿Y si el sueño durara? -dijo con ansiedad. Para tranquilizarlo y tranquilizarme, fingí un aplomo que ciertamente no sentía. Le dije:-Mi sueño ha durado ya setenta años. Al fin y al cabo, al recordarse, no hay persona que no se encuentre consigo misma. Es lo que nos está pasando ahora, salvo que somos dos. ¿No querés saber algo de mi pasado, que es el porvenir que te espera?Asintió sin una palabra. Yo proseguí un poco perdido:-Madre está sana y buena en su casa de Charcas y Maipú, en Buenos Aires, pero padre murió hace unos treinta años. Murió del corazón. Lo acabó una hemiplejía; la mano izquierda puesta sobre la mano derecha era como la mano de un niño sobre la mano de un gigante. Murió con impaciencia de morir, pero sin una queja. Nuestra abuela había muerto en la misma casa. Unos días antes del fin, nos llamo a todos y nos dijo: "Soy una mujer muy vieja, que está muriéndose muy despacio. Que nadie se alborote por una cosa tan común y corriente."Norah, tu hermana, se casó y tiene dos hijos. A propósito, ¿en casa como están?-Bien. Padre siempre con sus bromas contra la fe. Anoche dijo que Jesús era como los gauchos, que no quieren comprometerse, y que por eso predicaba en parábolas.Vaciló y me dijo:-¿Y usted?No sé la cifra de los libros que escribirás, pero sé que son demasiados. Escribirás poesías que te darán un agrado no compartido y cuentos de índole fantástica. Darás clases como tu padre y como tantos otros de nuestra sangre. Me agradó que nada me preguntara sobre el fracaso o éxito de los libros.Cambié. Cambié de tono y proseguí:-En lo que se refiere a la historia... Hubo otra guerra, casi entre los mismos antagonistas. Francia no tardó en capitular; Inglaterra y América libraron contra un dictador alemán, que se llamaba Hitler, la cíclica batalla de Waterllo. Buenos Aires, hacía mil novecientos cuarenta y seis, engendró otro Rosas, bastante parecido a nuestro pariente. El cincuenta y cinco, la provincia de Córdoba nos salvó, como antes Entre Ríos. Ahora, las cosas andan mal. Rusia está apoderándose del planeta; América, trabada por la superstición de la democracia, no se resuelve a ser un imperio. Cada día que pasa nuestro país es más provinciano. Más provinciano y más engreído, como si cerrara los ojos.
No me sorprendería que la enseñanza del latín fuera reemplazada por la del guaraní.Noté que apenas me prestaba atención. El miedo elemental de lo imposible y sin embargo cierto lo amilanaba. Yo, que no he sido padre, sentí por ese pobre muchacho, más íntimo que un hijo de mi carne, una oleada de amor. Vi que apretaba entre las manos un libro. Le pregunté qué era.-Los poseídos o, según creo, Los demonios de Fyodor Dostoievski -me replicó no sin vanidad.-Se me ha desdibujado. ¿Que tal es?No bien lo dije, sentí que la pregunta era una blasfemia.-El maestro ruso -dictaminó- ha penetrado más que nadie en los laberintos del alma eslava.Esa tentativa retórica me pareció una prueba de que se había serenado.Le pregunté qué otros volúmenes del maestro había recorrido.Enumeró dos o tres, entre ellos El doble.Le pregunté si al leerlos distinguía bien los personajes, como en el caso de Joseph Conrad, y si pensaba proseguir el examen de la obra completa.-La verdad es que no -me respondió con cierta sorpresa.Le pregunté qué estaba escribiendo y me dijo que preparaba un libro de versos que se titularía Los himnos rojos. También había pensado en Los ritmos rojos.-¿Por qué no? -le dije-. Podés alegar buenos antecedentes. El verso azul de Rubén Darío y la canción gris de Verlaine.Sin hacerme caso, me aclaró que su libro cantaría la fraternidad de todos lo hombres. El poeta de nuestro tiempo no puede dar la espalda a su época. Me quedé pensando y le pregunté si verdaderamente se sentía hermano de todos. Por ejemplo, de todos los empresarios de pompas fúnebres, de todos los carteros, de todos buzos, de todos los que viven en la acera de los números pares, de todos los afónicos, etcétera. Me dijo que su libro se refería a la gran masa de los oprimidos y parias.-Tu masa de oprimidos y de parias -le contesté- no es más que una abstracción. Sólo los individuos existen, si es que existe alguien. El hombre de ayer no es el hombre de hoy sentencio algún griego. Nosotros dos, en este banco de Ginebra o de Cambridge, somos tal vez la prueba.Salvo en las severas páginas de la Historia, los hechos memorables prescinden de frases memorables. Un hombre a punto de morir quiere acordarse de un grabado entrevisto en la infancia; los soldados que están por entrar en la batalla hablan del barro o del sargento. Nuestra situación era única y, francamente, no estábamos preparados. Hablamos, fatalmente, de letras; temo no haber dicho otras cosas que las que suelo decir a los periodistas. Mi alter ego creía en la invención o descubrimiento de metáforas nuevas; yo en las que corresponden a afinidades íntimas y notorias y que nuestra imaginación ya ha aceptado. La vejez de los hombres y el ocaso, los sueños y la vida, el correr del tiempo y del agua. Le expuse esta opinión, que expondría en un libro años después.Casi no me escuchaba. De pronto dijo:-Si usted ha sido yo, ¿cómo explicar que haya olvidado su encuentro con un señor de edad que en 1918 le dijo que él también era Borges?No había pensado en esa dificultad. Le respondí sin convicción:-Tal vez el hecho fue tan extraño que traté de olvidarlo.Aventuró una tímida pregunta:-¿Cómo anda su memoria?Comprendí que para un muchacho que no había cumplido veinte años; un hombre de más de setenta era casi un muerto. Le contesté:-Suele parecerse al olvido, pero todavía encuentra lo que le encargan.Estudio anglosajón y no soy el último de la clase.Nuestra conversación ya había durado demasiado para ser la de un sueño.Una brusca idea se me ocurrió.-Yo te puedo probar inmediatamente -le dije- que no estás soñando conmigo.Oí bien este verso, que no has leído nunca, que yo recuerde.Lentamente entoné la famosa línea:L'byre - univers tordant son corps écaillé d'astres.
Sentí su casi temeroso estupor. Lo repitió en voz baja, saboreando cada resplandeciente palabra.-Es verdad -balbuceó-. Yo no podré nunca escribir una línea como ésa.Hugo nos había unido.Antes, él había repetido con fervor, ahora lo recuerdo, aquella breve pieza en que Walt Whitman rememora una compartida noche ante el mar, en que fue realmente feliz.-Si Whitman la ha cantado -observé- es porque la deseaba y no sucedió. El poema gana si adivinamos que es la manifestación de un anhelo, no la historia de un hecho.Se quedó mirándome.-Usted no lo conoce -exclamó-. Whitman es capaz de mentir.Medio siglo no pasa en vano. Bajo nuestra conversación de personas de miscelánea lectura y gustos diversos, comprendí que no podíamos entendernos.Eramos demasiado distintos y demasiado parecidos. No podíamos engañarnos, lo cual hace difícil el dialogo. Cada uno de los dos era el remendo cricaturesco del otro. La situación era harto anormal para durar mucho más tiempo. Aconsejar o discutir era inútil, porque su inevitable destino era ser el que soy.De pronto recordé una fantasía de Coleridge. Alguien sueña que cruza el paraíso y le dan como prueba una flor. Al despertarse, ahí está la flor. Se me ocurrió un artificio análogo.-Oí -le dije-, ¿tenés algún dinero?-Sí - me replicó-. Tengo unos veinte francos. Esta noche lo convidé a Simón Jichlinski en el Crocodile.-Dile a Simón que ejercerá la medicina en Carouge, y que hará mucho bien... ahora, me das una de tus monedas.Sacó tres escudos de plata y unas piezas menores. Sin comprender me ofreció uno de los primeros.Yo le tendí uno de esos imprudentes billetes americanos que tienen muy diverso valor y el mismo tamaño. Lo examinó con avidez.-No puede ser -gritó-. Lleva la fecha de mil novecientos sesenta y cuatro. (Meses después alguien me dijo que los billetes de banco no llevan fecha.)-Todo esto es un milagro -alcanzó a decir- y lo milagroso da miedo. Quienes fueron testigos de la resurrección de Lázaro habrán quedado horrorizados. No hemos cambiado nada, pensé. Siempre las referencias librescas. Hizo pedazos el billete y guardó la moneda. Yo resolví tirarla al río. El arco del escudo de plata perdiéndose en el río de plata hubiera conferido a mi historia una imagen vívida, pero la suerte no lo quiso.Respondí que lo sobrenatural, si ocurre dos veces, deja de ser aterrador. Le propuse que nos viéramos al día siguiente, en ese mismo banco que está en dos tiempos y en dos sitios.Asintió en el acto y me dijo, sin mirar el reloj, que se le había hecho tarde. Los dos mentíamos y cada cual sabía que su interlocutor estaba mintiendo. Le dije que iban a venir a buscarme.-¿A buscarlo? -me interrogó.-Sí. Cuando alcances mi edad habrás perdido casi por completo la vista.Verás el color amarillo y sombras y luces. No te preocupes. La ceguera gradual no es una cosa trágica. Es como un lento atardecer de verano. Nos despedimos sin habernos tocado. Al día siguiente no fui. EL otro tampoco habrá ido.He cavilado mucho sobre este encuentro, que no he contado a nadie. Creo haber descubierto la clave. El encuentro fue real, pero el otro conversó conmigo en un sueño y fue así que pudo olvidarme; yo conversé con él en la vigilia y todavía me atormenta el encuentro.El otro me soñó, pero no me soñó rigurosamente. Soñó, ahora lo entiendo, la imposible fecha en el dólar.

23 comentarios:

  1. Crislyn Barreto 5 E
    En esta lectura lo que nos quiere dar a entender es que muchas veces todos nosotros vivimos de sueños pero lamentablemente solo queda ahi y no hacemos lo posible para que este sueño se haga realidad , siempre hay personas que te van a desalentar pero uno no debe dejarse llevar por eso hasta conseguir lo que se propone.

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  2. Lau PérezLeón, Sue Helen Sor Antonieta Perla17 de junio de 2009, 16:09

    Bueno esta historia me conmovió mucho; ya que nos manifiesta que muchos de nosotros vivimos mayormente de sueños y particularmente eh visto casos de que solo se quedan en sueños y no hacen hasta lo imposible para tratar de que esos sueños se vuelvan reales. Yo creo que deberíamos de cambiar totalmente ese aspecto.

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  3. En principio no entendí mucho esta lectura, pero al volver a leerla, me parece que lo que nos quiere decir el autor es que uno mismo define su destino de acuerdo a sus acciones y decisiones. Esta conclusión la saqué ya que en la lectura, el autor nos dice que él mismo se encuentra con su pasado y es así como comienza a describirle cosas y sucesos de su vida, además de contarle lo que pasará a lo largo del periodo de la historia que está por acontecer.

    Vanessa Barreda Montoya
    5D- Sor Rosa Portal

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  4. "Solo los individuos existen, si es que existe alguien"

    El hombre es dueño de su propio destino, de él mismo depende su futuro, el obrar bien nos llevará a la gloria, el obrar mal nos llevará a que la gente nos maltrate, al recibir ofensas.
    Él nos revela que nada permanece, que todo está en un constante proceso de cambio y cuando dos versiones de uno mismo chocan, definitivamente el choque es traumático, una plepa, es funesto, algo azaroso
    Y es que ver nuestro pasado es ver aquello que nosotros decidimos dejar, sea por la razón que sea. Vernos a nosotros mismos es una incoherencia que causa asombro, y trae con ella imágenes de aquello que nos enfrenta a esa realidad que hasta se asemeja absurda.

    Nuestra lucha diaria, con chocar con lo que alguna vez fue y no puede repetirse, pero sobretodo una necesidad imperiosa de olvidarlo, porque de lo contrario seremos atormentados por una versión anterior que, incapaz de comprendernos o nosotros a ella, aparece con el único fin de provocarnos la terrible duda.
    Este cuento nos dice que hay que luchar para que el pasado no nos pise los talones, y así no atormentarnos de lo que vivimos en el ayer.

    María Mercedez Alzamora Falcón
    5º Sec
    Sor Rosa Portal

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  5. Esta lectura es una gran ejemplo ;que en nosotras esta en llegar a cumplir nuestros sueños, con esmero y perseverancia ante las dificultades .Como muestra la lectura en el personaje que se ve en el pasado ,totalmente diferente y se da cuenta que olvido por completo su sueño y ve plasmado en ese joven la ilusion de convertir su sueño en una realidad.Y a mi parecer debemos tomar como ejemplo a ese joven que no se rindio al enterarse de su futuro ,si no al contrario , se lleno de entusiasmo paraa así llegar a cumplir sus sueños. chavez lazo,Iraida 5to"E" Sor Antonieta Perla .

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  6. mariella villegas bustamante 5D-SOR ROSA PORTAL
    la historia me impresiono mucho,y me puso a pensar en las muchas emociones que sintio el hombre al encontrarse con sigo mismo,brancamente al igual ue el pensaria que es un sueño .
    lo que mas me impacto fue:¿No querés saber algo de mi pasado, que es el porvenir que te espera?franamente yo haria lo mismo en especial como el conto lo de la muerte de sus padres para que mi otro yo sepa y si se puede evitarlo antes para que mis padres tengas un tiempo mas de vida.
    Prosigue su narracion y cuenta respecto a Hitler,sobre la perdida de la 2 guerr mundial y un dato que dice que me impresiona :Rusia está apoderándose del planeta,lo cual me causa admiracion pues siempre he pensado que al terminar la 2 guerra mundial la potencia fue EEUU tambien Rusia pero al final EEUU se puso en la cabeza .
    para terminar esta parte que me causo un poco de impresion:Si usted ha sido yo, ¿cómo explicar que haya olvidado su encuentro con un señor de edad que en 1918 le dijo que él también era Borge.
    la cual le doy la razon ya que el señor de apoximadamente 60 años debe haber recordado esta situacion ya que el ya lo ha vivido .
    cComprendi es que habeces vivimos en sueños recordando el pasado y no vivimos el hoy es mas el caso en ancianos que piensa que la vida ya no es la misma , pienso que el pasado te enseña para el futuro,en base a experiencias buenas y malas uno aprende.

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  7. JOSELYN RAMIREZ MANTA 5 D
    Esta lectura es enigmática pues da a resolver cuestiones que el autor Borges a pasado en una confusión de su vida, ya que nos relata sus experiencias que de un modo u otro afectan e impactan al lector.
    Esta lectura me permitió ver que el destino de las personas es incierto pues da cuestiones que permiten discernir que cada persona es la que traza su destino y sus logros esta vida. Ya que cada uno es responsable de los actos que en esta vida la persona decida.
    Me pareció que el autor fue muy perspicaz al poder relatar tales acontecimientos que permiten y dejar al lector en una confusión de su vida que a acontecido.

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  8. No pude comprender con exactitud esta lectura, pero una vez que analice cada párrafo me di cuenta, que a veces podemos encontrarnos con uno mismo, aunque sea como una paradoja, todo puede ser real.
    Esta lectura es muy interesante porque el autor empieza a recordar su pasado y su otro yo (como su doble) es muy diferente a él. Es como si cuando uno es joven siempre tiene sueños y va en busca de ellos y cuando uno es adulto solo le queda vivir el momento y aquel sueño solo lo olvida porque ya es realidad.
    Es la historia de todos nosotros, todos los días: nuestro eterno chocar con lo que alguna vez fue y no puede repetirse; pero sobre todo nuestra necesidad de olvidarlo. Hay muchos acontecimientos que marcan nuestra vida y muchas veces queremos olvidarnos de ello, en el caso del adulto; pero para un joven siempre querrá recordarlos así haya sido bueno o malo.
    El ser humano vive de sueños, anhelos y si él pone todo de sí los cumplirá.

    5D Sor Rosa Portal -M.Paula Alzamora Falcón

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  9. Este texto muestra la autoreflexión, la cual se hace más notable cuando llegas a una etapa de tu vida en la que ya has tenido que realizarte como persona. Uno mismo no puede engañarse, debemos ser transparentes en todas las desiciones que tomamos y hacer caso a lo que realmente queremos. A lo largo de nuestras vidas podrán sucedernos hechos extraños que no podremos explicar, pero cada cosa que nos acontece tiene su porqué.Lo que deberíamos hacer es sacar una enseñanza de estos sucesos, los cuales nos ayudarán a mejorar como personas.

    NANCY SÁNCHEZ YARMA - SOR ROSA PORTAL

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  10. Esta lectura me dio a entender que cada persona puede cumplir sus sueños, si es que hace todo lo posible por lograrlo y no los deja flotando en el vacío. Pero esos sueños tienen que ser algo que desde este momento estemos haciendo lo posible por alcanzarlo, no dejando para mañana lo que podemos hacer ahora.
    Si dejamos que esto suceda lo podemos lamentar en el futuro, pero solo con lamentos no lograremos nada, ya que nuestra oportunidad ya paso y no hay manera de retroceder el tiempo.
    Creo yo que si queremos cumplir nuestro sueño, va depender mucho de las decisiones que tomemos frente a los óbices que se nos presente en el camino. Pero si logramos cumplir nuestro sueño es obvio que logramos vencer estos óbices, si no es así lo lamentaremos toda la vida.
    Luzmila Guillermo Huamán
    5 E Sor Antonieta Perla

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  11. Lizet Poma Quispe
    5to Sor Antonieta Perla

    Todos nosotros(as)vivimos de sueño asi como el autor, quien solo vive su propio sueño.
    No se esfuerza para que ese sueño tan anhelado, tan apreciado se haga realidad.
    Habrán obstáculos que nos impidan seguir hacia delante, para hacernos retroceder pero no debemos de inclinarnos por eso debemos optar por nuestra propia decisión.

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  12. No pude comprender con exactitud esta lectura, pero una vez que analice cada párrafo me di cuenta, que a veces podemos encontrarnos con uno mismo, aunque sea como una paradoja, todo puede ser real.
    Esta lectura es muy interesante porque el autor empieza a recordar su pasado y su otro yo (como su doble) es muy diferente a él. Es como si cuando uno es joven siempre tiene sueños y va en busca de ellos y cuando uno es adulto solo le queda vivir el momento y aquel sueño solo lo olvida porque ya es realidad.
    Hay muchos acontecimientos que marcan nuestra vida y muchas veces queremos olvidarnos de ello, en el caso del adulto; pero para un joven siempre querrá recordarlos así haya sido bueno o malo.
    El ser humano vive de sueños, anhelos y si él pone todo de sí los cumplirá.

    5D Sor Rosa Portal Alzamora Falcón M.Paula
    (colega ayer he mandado mi comentario y no esta presente, por ello lo vuelvo a mandar)

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  13. Mi comentario de esta lectura es, que cada persona puede cumplir sus sueños, si es que hace todo lo posible por lograrlo y no los deja flotando en el vacío. Pero esos sueños tienen que ser algo que desde este momento estemos haciendo todo lo posible por alcanzarlo; no dejando para mañana lo que podemos hacer ahora. Si dejamos que esto suceda lo podemos lamentar en el futuro, pero solo con lamentos no lograremos nada, ya que nuestra oportunidad paso y no hay manera de retroceder el tiempo.
    Si queremos cumplir nuestro sueño, va depender mucho de las decisiones que tomemos frente a los óbices que se nos presente en el largo camino de nuestra vida.


    Luzmila Guillermo Huamán
    5E Sor Antonieta Perla

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  14. ALARCO ALVARADO, CINTHYA VANESSA 5° SOR ANTONIETA PERLA CAVAGNARI20 de junio de 2009, 22:52

    Creo que es una historia algo rara, es como si ahora yo hablara conmigo misma pero con la diferencia que esa yo tiene mas de 70 años y esta en otro país; para mi, tal vez fue un sueño que tuvo Jorge Luis Borges, no creo que en realidad paso por esa experiencia.
    Yo me sentiría muy extraña si viviera o soñara algo similar, me daria miedo comocer mi futuro, pienso eso debe llegar solo sin que lo sepa. Saber lo que voy a vivir seria extraño; no me dejaria dormir saer que es lo que vaa pasar mañana. Hasta llegaría pensar de que cuando tenga 70 años me encontraria con mi pasado y le diría lo mismo. Si me pasara yo no le diría, dejaría que solo descubra su futuro. En realidad creo que es imposoble que me suceda, pero, talvez lo pueda soñar.

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  15. En mi opinión enmarca el encuentro más que inusual, sino de horror según Jorge Luis Borges, que en pleno ocaso de su existencia logra ver a su YO JOVEN.
    Al querer demostrarle que aquello era real y contarle sobre cómo sería su vida COMPRENDE que a pesar que le aconsejase irremediablemente se convertiría en él y no puede hacer nada al respecto.
    Es como lo que nos pasa a menudo, queremos cambiar quizás algo pero no podemos más.
    Sólo una duda se había convertido en la más enigmática de toda la situación, siendo esta la repuesta a tal interrogante planteada por su YO JOVEN:
    * Si usted ha sido yo, ¿cómo explicar que haya olvidado su encuentro con un señor de edad que en 1918 le dijo que él también era Borges?*
    * Si bien fue un encuentro real, todo quedo en un sueño; sueño por el cual todo era posible.
    *Se demuestra así que los sueños no tienen límites y pueden ser capaces de cruzar barreras de tiempo y espacio.
    * Algunos nos preguntaremos, ¿estaré soñando o esta es mi realidad?
    *Nosotros somos quienes creamos nuestra propia REALIDAD, somos dueños de nuestros propios SUEÑOS, de nuestra propia VIDA.

    YULIANA ZEVALLOS 5TO *SOR ROSA PORTAL*

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  16. Bueno acerca de esta lectura al comienzo yo no la logre entender pero al continuar me fui dando cuenta que lo que nos queria dar a conocer el autor era que los sueños que todos tenemos solo ocurren dentro de ti pues queda solo en ti y nadie mas si los haces realidad aunque no siempre es fácil hacerlos ya que algunos pueden ser inalcanzables y a la vez muy vulnerables, aveces nis hacen recordar algo que quisimos borrar para siempre de tu vida, pero tambien si los sigues te pueden ayudar de una manera u otra induciendote a logar el triunfo.

    Rodriguez Sanchez Milagros
    Sor Rosa Portal 5to D

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  17. Esta lectura me ha impresionado mucho, aunque es un tanto confusa, porque logra llamar mucho la atención del lector.
    Nos demuestra un paralelo de dos partes distintas de la vida de un hombre.
    En particular me da a entender que inconsientemente todos los seres humanos estamos en busca de nuestro otro yo, de nuestra vida pasada o futura; aunque el encontrar un ser exactamente con las mismas características resulta ser una paradoja, en nuestros sueños no lo son.
    Soñar con lo que tanto anhelamos, únicamente, no es imposible, pero en este caso nunca está demás decir que nuestro otro yo podríamos encontrarlo en nuestro propio sueño, recordando nuestro pasado o percibiendo visiones las cuales nos permitan proyectarnos a una vida futura.
    Y como dice en una parte del monólogo de Segismundo: ¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión,una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON.

    SILENE SILVA MERIZALDE 5ºD
    SOR ROSA PORTAL

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  18. Debo decir que me he quede atónita con este relato, me parece muy interesante el hecho de encontrarme en el momento en que piso el umbral de mi vida con la persona que fui en mi juventud, si a mi me sucediera esto, me sentiría totalmente confundida y bueno le diría a mi acompañante los hechos importantes que le van a suceder, tal y como lo hizo Borges.
    Pero lo que más me llamo la atención en este relato es que el autor de alguna forma nos trata de decir que el se dio cuenta de que con el pasar de los años había cambiado demasiado, yo creo que una persona siempre debe tener cuidado de no cambiar lo esencial en ella por si acaso se nos presenta un amiguito del pasado, de esa forma podemos sentirnos mas cómodos y que exista una mejor comunicación entre ambos.
    Si lo veo desde otro punto, Jorge Luis Borges nos quiere decir que el cumplió sus sueños y mantuvo la perseverancia desde muy joven, además él se conoce muy bien y es capaz de admitir que le seria imposible vivir con una persona iguala el.
    Estupendo relato.

    Mayeli Rueda Padilla
    5to S.R.P.

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  19. Una persona es libre de cambiar, pero este cambio deberia ser de manera positiva, uno no sabe lo que le podrá pasar dentro de un tiempo. Un cambio en la vida debe ser para mejorar, como en dicho relato podemos encontrarnos con nosotros mismos, pero talves sea para vernos delante de un espejo y preguntarnos lo que realmente somos, ¿Estaremos actuando correctamente? esa respuesta la tienes tú, y eres el conductor de tu vida, y nunca cambies por simpatizar a una persona.
    CORTEZ DAVILA EVELYN 5° "D" SOR ROSA PORTAL

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  20. Tessy Huari Ochoa 5ºF26 de junio de 2009, 21:12

    Bueno esta lectura me impresionò ya que me pongo en el lugar del autor que se encuentra con su pasado osea con èl mismo cuando fue joven,bueno eso no le pasa normalmente a uno pero nos hace reflexionar nos hace ver como somos nosotros mismos, nuestro pasado y ser mejor que antes, cumplir nuestros sueños mejor dicho hacerlos realidad y que no solo sean sueños.

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  21. Este texto presenta un encuentro entre el mismo personaje en dos etapas de su vida, una etapa pasada cuando era joven y la otra cuando esta en el presente. Estas personas entablan una conversación donde podemos apreciar que el hombre que ha vivido más le cuenta lo que le falta por vivir al otro, este actúa sorprendiéndose como es de esperarse. Esto para mí refleja la reflexión interna que una persona realiza al encontrarse en una avanzada etapa de su vida, juzgando si los actos que realizó estuvieron bien o mal, donde muchas veces uno se arrepiente o se sigue preguntado si lo que hizo fue lo mejor.

    Milagros Riveros
    Sor Rosa Portal - 5to D

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  22. Este texto presenta un encuentro entre el mismo personaje en dos etapas de su vida, una etapa pasada cuando era joven y la otra cuando esta en el presente. Estas personas entablan una conversación donde podemos apreciar que el hombre que ha vivido más le cuenta lo que le falta por vivir al otro, este actúa sorprendiéndose como es de esperarse. Esto para mí refleja la reflexión interna que una persona realiza al encontrarse en una avanzada etapa de su vida, juzgando si los actos que realizó estuvieron bien o mal, donde muchas veces uno se arrepiente o se sigue preguntado si lo que hizo fue lo mejor.

    Milagros Riveros
    Sor Rosa Porta- 5to D

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  23. Cuando comencé no entendí mucho, pero al volver a leerla, me parece que lo que nos quiere decir el autor es que uno mismo define su destino de acuerdo a sus acciones y decisiones. Como nos muestra en el personaje que se ve en el pasado ,totalmente diferente y se da cuenta que olvido por completo su sueño y ve plasmado en ese joven la ilusión de convertir su sueño en una realidad, es muy interesante porque el autor empieza a recordar su pasado y su otro yo es diferente a él.

    ALEJOS FELIPA KIMBERLY

    SANTA CATALINA LABOURÉ

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